“Fuerte oposición al radicalismo chavista,”

Casto Ocando, Octubre 12, 2005

El Nuevo Herald,

 

  

La reciente radicalización de la revolución bolivariana en Venezuela, agitada por el presidente Hugo Chávez con expropiaciones y advertencias contra la propiedad privada y sobre las simpatías con el modelo cubano, esta generando un notable costo político en los niveles de aceptación del líder sudamericano, y una creciente oposición incluso entre sus propios seguidores, revelaron expertos y encuestas.

 

   Según tres importantes mediciones realizadas entre julio y octubre del 2005 en todo el país, la popularidad de Chávez ha registrado una caída en los últimos meses de 10 a 12 puntos, en gran parte debido a la ofensiva contra la propiedad privada.

 

   Al mismo tiempo, la implantación del modelo cubano de socialismo promovido por la administración chavista, esta aumentando los recelos entre seguidores y opositores del mandatario venezolano, generando rechazos que en algunos casos superan el 70 por ciento de la población.

 

   Un cuarto estudio concluido el mes pasado entre 523 lideres latinoamericanos, por la firma encuestadora internacional Zogby, la Universidad de Miami y The Miami Herald, ubico al presidente Chavez en la lista con las peores calificaciones en términos de aceptación, al lado de figuras como Fidel Castro y el presidente George W. Bush

 

   En todas las encuestas Chávez refleja todavía un nivel relativamente alto de popularidad, que en el mejor de los casos se ubico en 54 por ciento de apoyo si se produjese ya una elección, pero las mediciones indicaron que la base del llamado ''chavismo duro'' ha sufrido una merma importante que lo ubica actualmente entre el 30 y el 37 por ciento, dependiendo de los estudios.

 

   De acuerdo con la firma Datanalisis, el porcentaje de seguidores radicales de Chávez bajo de 47 por ciento a 37 por ciento en julio pasado, mientras que por primera vez casi la mitad de la población dijo que no votaría por Chávez en las elecciones presidenciales.

 

   La encuestadora Alfredo Keller & Asociados registro en su ultima medición de septiembre pasado un descenso de 54 por ciento a 42 por ciento en la intención de voto a favor de Chávez.   Por su parte, la firma de análisis Hinterlaces revelo en su mas reciente estudio del mes pasado un ascenso a 53 por ciento de la categoría conocida como los ''ni-ni'', que agrupa a los indiferentes, mientras que los chapistas lograron un 33 por ciento y los opositores el 9 por ciento.

 

   Para Luis Vicente León, el presidente de Datanalisis, aunque Chávez continúa siendo ''la opción electoral mas importante en Venezuela'', el 70 por ciento de la población no se encuentra a gusto con su gestión, particularmente por la ineficacia de su gobierno en la gestión social.

 

   ''El hecho de que casi la mitad de la población no votaría por Chavez es importante. El presidente es popular porque tiene dinero en la calle'', dijo León, confirmando la tendencia de que hay una migración de chavistas hacia el sector de los ''ni-ni''.

 

   Para el experto Alfredo Keller, de la firma Keller & Asociados, el presidente Chávez ''esta perdiendo espacio porque esta generando contradicciones muy importantes''.

 

   ''Que le digan a la gente que le van a construir una casa y se la van a dar, pero no se la dan porque el presidente prefiere construir esas viviendas en Pinar del Río [Cuba] produce resentimiento en la gente'', detallo el encuestador.

 

   En opinión de Oscar Schmel, el presidente de Hinterlaces, el respaldo al mandatario venezolano tiene distintos grados de adhesión y simpatía, pero esta principalmente motorizado por su discurso en favor de los pobres, su lucha contra el pasado de privilegios, la defensa de la soberanía y el rechazo a los partidos tradicionales.

 

   Sin embargo, tanto chavistas como antichavistas le critican al líder ''su falta de capacidad gerencial, su lenguaje agresivo y desproporcionado, y su equipo ineficiente y corrupto''.

 

   ''No hay duda de que hay un gran descontento'', dijo el analista político y ensayista Alberto Garrido. Pero, acoto, ''la oposición más importante que tiene Chávez esta dentro de su propia organización''.

 

   La oposición interna de Chávez, dijo el analista, ''no es una disidencia antichavista'', sino ''contra el gobierno que esta haciendo el chavismo''. ''El cuestionamiento es a la dirigencia intermedia, que es la gerencial'', apuntó Garrido.

 

   El ensayista dijo que si Chávez no logra erradicar de su gestión la

corrupción, la ineficiencia y el burocratismo, ''la disidencia le va a crecer''.

 

   Las mediciones revelaron un creciente rechazo por igual de chavistas y opositores tanto a la influencia cubana en Venezuela, como a los recientes atentados contra la propiedad privada y la implantación de un modelo socialista en el país petrolero.

 

   Los venezolanos se oponen al radicalismo de izquierda y la perdida de identidad, dijo el presidente de Datanalisis en una entrevista. ''Esa mezcla cubano-venezolana no corre mucho entre las venas de los venezolanos, ni siquiera en los chavistas'', acoto León.

 

   ''La gente no es chavista por socialista o comunista'', explico el analista político Manuel Felipe Sierra, columnista del diario El Nacional de Caracas. ''Chávez no gano prometiendo el socialismo contra el capitalismo. Es falso que los venezolanos que votaron por Chávez lo hicieron por el socialismo. Votaron por Chávez como un líder que prometía cambios pero dentro del marco democrático. Y ahora se están desilusionando''.

 

   Sierra aseguro que la constante referencia del líder venezolano al modelo cubano genera rechazo, porque ''los venezolanos saben que el modelo cubano es un modelo de pobreza, de hambre y represión. Este modelo esta muy cerca y todo venezolano sabe cual es la situación de Cuba''.

 

   Para el encuestador Keller, cuando Chávez afirma que la propiedad privada va a revisarse y que no esta por encima de la Constitución, ''todo ciudadano que es dueño de su casa, su carro, su televisor, comienza a preguntarse hasta donde es propietario de lo que posee, y comienza a sentir el temor de que se le quite lo que posee''.