Posted on Sun, Oct. 01, 2006
¡Hay esperanza para Latinoamérica!
CIUDAD DE MEXICO
Andrés Oppenheimer
Apesar de los sombríos titulares sobre América Latina en la prensa
internacional, hay algunos motivos para ser optimistas sobre el futuro de la
región.
No hay duda de que los
titulares de la semana pasada pueden dar la impresión de que - mientras
Los pesimistas citan los
últimos titulares como ejemplos de que en Latinoamérica está avanzando una
izquierda reaccionaria, liderada por gobernantes que -envalentonados por un
incremento temporal de los precios de las materias primas que exportan --están
ahuyentando las inversiones, generando más fuga de capitales, más cierres de
fábricas y más pobreza.
El viernes, en lo que quizás
pase a la historia como un golpe constitucional, el presidente boliviano Evo
Morales dio un paso más hacia una democracia autoritaria al estilo venezolano.
El partido de Morales en la nueva Asamblea Constituyente aprobó por 156 votos a
77 darle a esa institución poderes ''fundacionales'', lo que le permitirá
redactar una nueva Constitución a su propia medida.
La oposición dice que la medida
fue ilegal, porque según la ley boliviana Morales necesitaría dos tercios de
los 255 votos de
Mientras tanto, en Ecuador, una
nueva encuesta mostró que el candidato populista de izquierda Rafael Correa
pasó al frente de las encuestas para las elecciones del 15 de octubre. Correa,
un aliado de Chávez, promete convocar a una Asamblea Constituyente para ''refundar'' la nación, tal como lo hicieron Venezuela y
Bolivia. En Nicaragua, el ex presidente izquierdista radical Daniel Ortega está
primero en las encuestas para las elecciones del 5 de noviembre.
Si Chávez logra ganar el
asiento en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que está buscando, y
si sus aliados ganan en Ecuador y Nicaragua, el presidente venezolano tendrá un
escenario mundial desde donde difundir su discurso narcisista-leninista, y
tendrá un bloque integrado por Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador y Nicaragua
desde donde expandir su influencia en América Latina.
Sin embargo, mientras leía
todas estas noticias esperando un avión en el aeropuerto de México, me tropecé
con una noticia más pequeña pero potencialmente más significativa: el 24 de
octubre, México va a lanzar su primer bono a 30 años emitido en pesos
mexicanos.
El Ministerio de Finanzas
confía en que habrá suficiente confianza de los inversionistas para comprar
esos bonos. Si el plan resulta, México podrá -como lo hacen los países ricos-
ofrecer bonos de largo plazo para financiar sus carreteras, escuelas, y
hospitales, algo que la mayoría de los países latinoamericanos todavía no
pueden hacer, porque nadie los compraría.
Más importante aún, en la
víspera de la elección presidencial de hoy en Brasil, no había en la prensa
internacional titulares alertando sobre un posible cambio radical en el país
más grande de Sudamérica. Por el contrario, los artículos resaltaban que el
presidente Luiz Inácio Lula
da Silva -un ex-izquierdista de línea dura - se ha corrido tan hacia el centro
que Brasil seguiría creciendo con estabilidad independientemente de quién ganara
la elección.
En Perú, el presidente Alan
García, quien en su anterior presidencia había suspendido el pago de la deuda
externa, ha regresado al poder como un izquierdista moderno que busca la
inversión. En Chile, la presidenta socialista Michelle Bachelet
está continuando con la exitosa apertura económica de su país.
La buena noticia es que hay una
nueva estabilidad democrática en una buena parte de Latinoamérica, en muchos
países liderada por la izquierda. Los inversionistas no están huyendo de países
como México, Brasil, Perú o Chile. Y lo que es aún más esperanzador, hay
indicios de que esta nueva estabilidad democrática está dando resultados.
Según cifras oficiales, Chile
ha reducido la pobreza del 39 por ciento de la población al 18 por ciento en los
últimos 15 años. Perú ha reducido la pobreza del 54 por ciento al 48 por ciento
en los últimos cinco años, y Brasil, según un nuevo estudio del Instituto Data-folha, ha sacado a más de 6 millones de personas de la
pobreza extrema en los últimos cinco años. En México, la pobreza bajó en un
20.5 por ciento en los últimos seis años, sacando de la pobreza a 4.8 millones
de personas, según estimados oficiales. ''Claramente, los sectores más pobres
han sido los que más han ganado'', me dijo el vocero presidencial de México,
Rubén Aguilar. Está claro que queda muchisimo por
hacer para reducir la obscena inequidad en la región y sus niveles de pobreza
extrema. Sin embargo, sin discursos polarizantes ni reprimiendo a la oposición,
ni coartando libertades esenciales, estos países están empezando a hacer más
por elevar el nivel de vida de los pobres que Chávez, Morales, Fidel Castro y
sus aliados. Esas son buenas noticias!
Fuente: http://www.miami.com/mld/elnuevo/news/columnists/andres_oppenheimer/15649986.htm