La ''ley mordaza'' obliga a la prensa
venezolana a autocensurarse
STEVEN DUDLEY
- The Miami Herald
Jueves, 13 de octubre de 2005
Cada
vez que la periodista Ana Karina Villalba entra en los estudios de Radio Mágica
para hacer su programa de la tarde, se sienta frente a una copia de las muchas
estipulaciones de la nueva y severa ley de prensa de Venezuela.
Siempre que un invitado dice algo que pudiera interpretarse como
incitación a la violencia, o que tiene contenido sexual o pornográfico,
Villalba le recuerda al invitado la ley y sus sanciones. Y cada vez que eso
pasa, su jefe le recuerda que la estación podría ser clausurada.
Nadie aún ha sido encarcelado o multado debido a la ley que entró
en vigor hace 10 meses. Pero claramente ha forzado a los medios de prensa a
autocensurarse, especialmente cuando reportan sobre el controversial presidente
Hugo Chávez y su política izquierdista.
A la estación de televisión Venevisión,
que anteriormente transmitiera horas de ataques verbales contra Chávez y videos
de manifestaciones a veces violentas contra el presidente, ahora le llaman
humorísticamente el Canal de Disney, porque sus
noticias carecen de sustancia y su programación está llena de muñequitos.
Y la estación Globovisión ha contratado
a un abogado a tiempo completo para lidiar sólo con la ley de los medios de
prensa. La emisora trata tenazmente de evitar la transmisión de imágenes
violentas, como las protestas callejeras antichavistas,
antes de las 11 p.m. Y no pierde tiempo en colgar el teléfono a los que llamen
durante su programa de más audiencia, Hola Ciudadanos, si comienzan a hacer
acusaciones --que el programa no puede corroborar inmediatamente-- contra los
funcionarios públicos.
''La ley es muy imprecisa y le da al gobierno bastante libertad
para interpretar lo que hacemos'', dijo Villalba, de 31 años, que es muy
conocida por su mordaz lenguaje y su crítica del gobierno. ``Es como si jugaras
al monopolio y no te dicen las reglas, y luego te lanzan a la cárcel''.
La ''ley de responsabilidad social'' fue aprobada en diciembre por
Pero el presidente regularmente ha atacado los medios privados de
prensa aquí casi desde que tomó el poder en 1999 y algunos funcionarios de su
gobierno incluso han sostenido que la cobertura noticiosa de TV de las
manifestaciones callejeras contra Chávez son malas
para los niños. Sus ataques han sido interpretados por algunos de sus
simpatizantes como una luz verde para atacar física y verbalmente a los
miembros de la prensa.
Durante un tiempo, algunos en la prensa privada también hicieron
latente su protesta, apoyando una huelga general a finales del 2002 pidiendo la
renuncia de Chávez y evitando la cobertura de las manifestaciones prochavistas, después que fuera momentáneamente derrocado
en un golpe de estado anteriormente en ese mismo año.
Pero aunque la nueva ley, extensa en cobertura pero imprecisa en
contenido, mantiene promover la libertad de expresión, también condena la
cobertura de casi todo lo que tenga que ver con sexo y violencia antes de las
11 p.m. Uno de los segmentos de la ley puestos frente a Villalba en Radio
Mágica, por ejemplo, prohíbe ''imágenes y sonidos sexuales''. Otro prohíbe
``imágenes y sonidos en los programas y anuncios que directa o indirectamente
se refieran al consumo de alcohol''.
En un programa diurno de cocina en la estación de Globovisión, los productores tenían que remover una botella
de vino de detrás del cocinero. Y durante entrevistas improvisadas en eventos
sociales, los camarógrafos tienen que tener cuidado en no incluir las bebidas
alcohólicas o los cigarrillos que alguien pueda tener entre las manos.
''Esto es moralista. Es victoriano pero en el peor sentido de la
palabra'', dijo Villalba.
Villalba dice que tiene miedo hasta de hablar de enfermedades
venéreas y de embarazo entre adolescentes en el aire porque su estación pudiera
ser sancionada. Las multas son altas y, si se acumulan, pueden conducir
rápidamente a la quiebra.
La política es igualmente incierta porque la ley prohíbe
''imágenes o descripciones gráficas... que promuevan, disculpen o inciten'' a
la violencia. El amplio carácter de esta cláusula ha dejado perplejos a los
directores de noticias y a los dueños o simplemente los ha hecho deshacerse del
personal conflictivo para evitar problemas.
La estación de radio en la que trabajaba anteriormente le dijo a
Villalba que estaba cambiando los contenidos y que no tenía lugar para ella.
Otros tres empleados que perdieron sus trabajos debido a las presiones de la
nueva ley se unieron a ella en Radio Mágica, pero el administrador general,
Enrique Gómez, no corre riesgos.
No permite, por ejemplo, que los anfitriones o los huéspedes
hablen de próximas marchas políticas por temor a que pueda interpretarse como
incitando a la violencia.
''Es como una espada de Damocles'', dijo Gómez. ``En cualquier
momento usted va a estar violando la ley, y la espada le va a caer arriba''.
Globovisión, considerada desde
hace tiempo como el bastión de la oposición contra Chávez, corre más riesgos
pero también anda con cuidado mientras trata de averiguar qué es permisible y
cómo evitar sanciones porque la ley dispone que las estaciones de radio y TV son responsables de cualquier violación.
''La ley dice que todo lo que aparezca en TV es su
responsabilidad'', dijo Lybster Ramos Sol, el
director de noticias de Globovisión. `Usted es más
responsable que la persona que habla o que los anunciantes''.
''Tenemos miedo porque todos los días nos exponemos frente a una
ley totalmente subjetiva'', añadió.
Los esfuerzos del Herald por entrevistar
a los funcionarios del gobierno sobre la ley fueron infructuosos.
Pero en muchas declaraciones han descartado las alegaciones de
censura, diciendo que todavía nadie ha sido multado o sancionado con las nuevas
orientaciones --aunque haya multas pendientes contra varias estaciones de
radio-- y que ahora la programación es más limpia y apta para los niños.
Villalba y algunos de sus colegas dicen que la intención de la ley
no es sancionar sino atemorizar a los críticos del gobierno para que no corran
riesgos con el contenido de su programación.
''No les hace falta multar porque ya todo el mundo está
petrificado'', dijo.