¿Un milagro en Venezuela?

Andrés Oppenheimer

27 de Octubre de 2005

El Nuevo Herald,

 

 

Apenas meses después de que el organismo oficial de estadísticas de Venezuela reportara que la pobreza ha crecido un 11 por ciento desde que el presidente Hugo Chávez asumió el poder en 1999 --y que el presidente regañara públicamente a la institución por semejantes cifras-- la misma entidad nos informa ahora que la pobreza ha caido súbitamente a niveles más bajos de los existentes al iniciarse el gobierno. ¡Qué interesante!

 

Antes de compartir con ustedes la explicación que me dio el presidente del Instituto Nacional de Estadísticas de Venezuela (INE), hagamos un recuento de la montaña rusa de estadísticas oficiales de la pobreza en ese país. Ustedes recordarán que en marzo pasado, señalamos en esta columna que las últimas cifras del INE señalaban que la pobreza general en Venezuela había subido del 43 por ciento al 54 por ciento de la población durante los primeros cuatro años de Chávez en el poder. El mismo reporte señalaba que la pobreza extrema --los más pobres de los pobres-- había subido del 17 al 25 por ciento de la población en el mismo período.

 

En ese momento, dijimos que estas cifras eran notables, por venir del propio organismo oficial del gobierno venezolano, y porque Chávez --un autoproclamado campeón de los pobres-- había logrado la dudosa hazaña de aumentar la pobreza en medio del mayor boom petrolero de la historia reciente de Venezuela. El petróleo, que representa alrededor del 80 por ciento del ingreso externo de Venezuela, ha subido de $9 el barril cuando Chávez asumió el poder a más de $60 por barril actualmente. Poco después de que publicamos esas cifras, Chávez criticó públicamente al INE, diciendo que su metodología para calcular la pobreza era inadecuada porque estaba diseñada para economías ''neoliberales'', y no reflejaba las conquistas sociales de los pobres en países supuestamente revolucionarios, como Venezuela.

 

Bueno, ¿adivinen que pasó? Un nuevo reporte estadístico del INE dado a conocer esta semana muestra una caída casi milagrosa de la pobreza. La pobreza general ha caído repentinamente al 38.5 por ciento de la población, o sea a un 4.5 por ciento menos de su nivel al iniciarse el gobierno de Chávez. Y las nuevas cifras muestran que la pobreza absoluta habría caído aún más ''dramáticamente'' del 24 por ciento de la población a mediados del 2004 a un 10 por ciento de la población actualmente. ''Esto es muy sospechoso'', me dice Luis Pedro España, un economista que dirige el programa de estudios de la pobreza de la Universidad Católica Andrés Bello.

 

“Si la pobreza extrema realmente hubiera caído tanto en tan pocos meses, estaríamos ante un record de la humanidad''.

España dice que no cree que ese sea el caso. Según él, ni siquiera los masivos planes sociales de Chávez explicarían las nuevas cifras de extrema pobreza, porque estos últimos tienden a concentrarse en las ciudades, y no suelen llegar a las zonas rurales más remotas donde viven los sectores de mayor pobreza. Ana Julia Jatar, una economista del Instituto de Estudios Superiores en Administración (IESA), agrega que varias de las cifras anteriores que dejaban mal parado al gobierno de Chávez han desaparecido misteriosamente de la página web del INE. ''Las estadísticas venezolanas ya no son creibles'', me dijo Jatar. ``Se han convertido en un instrumento de propaganda gubernamental''.

 

El presidente del INE, Elias Eljuri, negó en una entrevista telefónica desde Caracas que su institución esté maquillando las cifras. Según me dijo, las nuevas estadísticas de pobreza son el resultado de un dramático crecimiento de la economía venezolana en los últimos dos años. Y fueron computadas con la misma metodología usada en años anteriores, señaló. ''La pobreza se disparó en el 2002 y en el 2003, pero eso fue por una caída del producto bruto por el golpe de estado (contra Chávez) y el paro petrolero'', me dijo Eljuri. “Desde entonces, la economía creció un 18 por ciento en el 2004 y crecerá casi 10 por ciento en el 2005. Una recuperación de tal magnitud de la economía trae como consecuencia una baja sustancial de la pobreza''.

 

Segun Eljuri, existe una ''campaña'' de la oposición contra el INE, y contra su persona. ''Cuando yo daba las cifras de que la pobreza había crecido, me sacaban a relucir como un héroe'', me dijo Eljuri. ``Pero la economía creció, y ahora resulta que soy un mentiroso''.

 

Mi conclusión: si el INE está en lo cierto y quiere mantener su reputación de seriedad, debería aceptar una cierta supervisión adulta y abrir sus bases de datos a economistas independientes, como lo hace la mayoría de los gobiernos. Si no lo hace, tendremos que concluir que está siguiendo los pasos de Cuba, y está sacando de la galera sus propias cifras alegres, sin ninguna posibilidad de corroboración independiente. Puede que los milagros existan, pero a muchos de nosotros nos cuesta creerlos.

 

Fuente: http://www.miami.com/mld/elnuevo/news/columnists/andres_oppenheimer/13004932.htm