Caracas, miércoles 14 de diciembre, 2005  

Por instigación a la desobediencia de las leyes, rebelión y uso de documento falso
Condenaron a Ortega a 15 años

La inhabilitación política le impediría continuar frente a la central obrera

EDGAR LOPEZ

EL UNIVERSAL

La juez novena de Juicio, Milagros Morales, condenó al presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela, Carlos Ortega, a 15 años, 11 meses, cinco días y 20 horas de prisión, por los delitos de rebelión civil, instigación a la desobediencia de las leyes y uso de documento falso, por haber liderado la convocatoria al paro general que se llevó a cabo entre diciembre de 2002 y febrero de 2003.

La sentencia se dictó a las 4:30 pm de ayer, dos horas y media después de que concluyó el debate oral y público que comenzó el pasado 3 de diciembre y durante el cual se escucharon las declaraciones de 34 testigos y expertos y se analizaron pruebas documentales promovidas por el Ministerio Público. Inexplicablemente, la defensa del dirigente sindical desistió de las pruebas que le permitirían demostrar su inocencia.

A Ortega también se le impusieron inhabilitación política (lo cual le impediría seguir ejerciendo la presidencia de la CTV), interdicción civil y sujeción a la vigilancia pospenitenciaria. Sólo quedó exonerado del pago de costas procesales. Por lo pronto, continuará recluido en el centro penitenciario de Ramo Verde.

Daños materiales y humanos

Durante la sexta y última sesión del juicio la fiscal sexta del Ministerio Público, Luisa Ortega, concluyó que quedó plenamente demostrada la comisión de los tres delitos imputados al dirigente sindical y, sobre todo, los daños materiales y humanos que causó el paro mediante el cual la oposición exigía una salida electoral a la crisis política que se generó en abril de 2002.

Según la fiscal, la instigación a la desobediencia de las leyes se cometió desde el mismo momento en que Ortega, como vocero de la Coordinadora Democrática, instó al desconocimiento de las autoridades gubernamentales legítimamente constituidas. A modo de ejemplo, recordó que con el testimonio del ex ministro de Finanzas, Tobías Nóbrega, quedó claro que el llamado a la desobediencia tributaria disminuyó la recaudación de impuestos y generó desequilibrios en el presupuesto del siguiente ejercicio fiscal.

Sobre la base de lo dicho por varios testigos, entre ellos los integrantes de una organización pro gubernamental denominada Asociación de Víctimas del Paro, la fiscal también refirió que el colapso de los servicios públicos básicos generó múltiples perjuicios a la ciudadanía y, en algunos casos, muertes.

Disentir no es delito

Carlos Roa, defensor de Ortega, razonó que, en este caso, la Fiscalía hizo una interpretación gramatical de la rebelión. Desde su punto de vista, el simple alzamiento contra el régimen no constituye delito, pues la legislación venezolana sólo penaliza un pronunciamiento realizado en forma pública, con hostilidad y mediante el uso de las armas.

Insistió en señalar que los videos exhibidos en el juicio permitían verificar que Ortega, reiteradamente, explicó que el objetivo del paro era la búsqueda de una salida "constitucional, democrática, pacífica y electoral".

En respaldo de sus señalamientos, comentó que el disentimiento frente al Gobierno se expresó a través de la solicitud de la renuncia del presidente Hugo Chávez o, en su defecto, la realización de un referendo para acelerar su relevo en el cargo. Roa destacó que ambas cosas estaban establecidas en la Constitución Nacional, por lo cual no podrían ser consideradas delitos.

Según el abogado defensor, en el juicio sólo se ventilaron opiniones subjetivas y, en ese sentido, dijo que la jueza Morales también ha debido considerar que el propio Chávez dijo que el paro había sido inocuo.

 

Caracas, miércoles 14 de diciembre, 2005  

"Soy un prisionero del presidente Chávez"



Carlos Ortega aprovechó su derecho de palabra para dar un discurso político, pues aseguró que desde el principio del juicio sabía que lo iban a condenar. A sí mismo se define como "un prisionero de Chávez", por lo cual dijo entender que la juez Milagros Morales y la fiscal Luisa Ortega no actuaran imparcialmente sino en fiel cumplimiento de órdenes impartidas desde Miraflores.

"El paro fue convocado por todos los sectores democráticos y era propiedad de todos. No ha variado la persecución a la disidencia, por lo cual hoy ratifico que hay que prepararse para lo difícil. Aquí no vale Constitución ni COPP, pues el Poder Judicial está secuestrado por Chávez, al extremo de que no se permitió ser juzgado con escabinos", expresó pocas horas antes de ser condenado. Insistió en defender la protesta que emprendió la oposición a finales de 2002, se fundamentó en genuinos valores democráticos: la protesta pacífica frente a los abusos de poder y de autoridad, así como la defensa del voto.

Se atrevió a pronosticar males peores como el cierre de medios de comunicación social y desaparición de las convenciones colectivas, al tiempo que aumentará el deterioro de la economía (por la desinversión nacional y extranjera), la crisis de inseguridad ciudadana y, en general, la vulnerabilidad de la calidad de vida de los venezolanos, por insatisfacción de necesidades básicas. Aunque parecía ajeno al debate que se llevó a cabo en el Tribunal Noveno de Juicio, Carlos Ortega considera que el déficit de democracia que motivo el paro se mantiene y un ejemplo de ello sería el 75% de abstención en las recientes elecciones parlamentarias.

Finalmente, dijo que volvía a la cárcel de Ramo Verde sin cargos de conciencia, pero angustiado por el país.

 

El Nacional - Miércoles 14 de Diciembre de 2005 A/4

Política

Carlos Ortega fue condenado a 15 años de prisión

La jueza 9ª de Juicio, Milagros Morales, sentenció en tan sólo seis audiencias al presidente de la CTV por rebelión, instigación a delinquir y uso de acto falso.

Ordenó que permanezca detenido en Ramo Verde.

 

VANESSA GÓMEZ QUIROZ

 

El presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela, Carlos Ortega, fue sentenciado a 15 años, 11 meses, 5 días y 20 horas de prisión, luego de ser sometido a juicio por los delitos de rebelión civil, instigación a delinquir y uso de acto falso.


Ortega fue acusado por la fiscal 6ª nacional, Luisa Ortega Díaz, por haber liderado el paro nacional de diciembre de 2002 y enero de 2003 lo cual, según consideró el Ministerio Público, representó un delito por haber violentado la paz y tranquilidad de la nación.


El líder sindical ofreció ayer, a manera de conclusión, unas palabras poco alentadoras con las que manifestó a la juez 9ª de Juicio, Milagros Morales, que esperaba de ella una sentencia condenatoria: “Tome usted la decisión no apegada a Derecho, acate el mandato del Presidente, no hay dudas de que yo soy un prisionero de Hugo Chávez”.

 

Ratificó lo que desde la primera audiencia del día 22 de noviembre había manifestado: que estaba en presencia de un juicio político, y reiteró que tenía su conciencia tranquila. “Estoy en paz con la CTV, con mis compañeros del movimiento sindical, mi familia, la sociedad venezolana; no tengo nada qué temer”.


Asimismo, expresó que consideraba que su conducta había sido intachable. “No he robado a nadie, no soy corrupto, no soy conspirador o golpista, no soy terrorista. Soy un hombre que me la juego con cualquiera en este país”.


De esta forma, Carlos Ortega se convirtió en el primer condenado por la organización y ejecución del paro nacional de 2002-2003, aunque la fiscal Ortega aseguró ayer durante sus conclusiones, que también estaba señalado por esto el representante empresarial Carlos Fernández, quien no se ha puesto a derecho, y que además la Fiscalía está investigando a otras personas.


La funcionaria aseguró en sus conclusiones que Ortega sí había cometido delito al pretender deponer al Presidente a través de “llamados hostiles a la población”.


Explicó que sí hubo rebelión a pesar de que no hubo uso de armas, y argumentó que la insurrección militar es la que requiere el uso de armamento.

Igualmente, asentó Ortega Díaz que el presidente de la CTV instigó a desobedecer las leyes, al hacer llamados públicos a trancar las calles y avenidas, a no pagar los impuestos, a sabotear la dotación de combustible y alimentos y a cerrar los negocios.


En cuanto al uso de acto falso, la fiscal sólo se refirió a que con una cédula falsa a nombre de Manuel Mendoza, el presidente de la CTV adquirió una licencia de conducir y un certificado médico.


El juicio contra Carlos Ortega tuvo una duración de poco más de tres semanas, durante las cuales se realizaron sólo seis audiencias en el Tribunal 9º de Juicio. La Fiscalía presentó 34 testigos y expertos, 4 videos y varios documentales; mientras, la defensa desistió de todos los elementos probatorios que promovieron.

Por su parte, el abogado Carlos Roa Roa, aseguró que apelará la sentencia de casi 16 años que se le dictó a su defendido. “La pena era algo esperado por nosotros, tanto por la defensa como por mi defendido, pero tenemos el recurso de apelación y todos los demás recursos que prevé la ley, los cuales se introducirán en la oportunidad debida”.


Ortega, quien fue detenido el 28 de febrero de este año, permanecerá recluido en el Centro de Procesados Militares de Ramo Verde, hasta tanto un Tribunal de Ejecución decida el establecimiento donde deberá cumplir la condena establecida.

REACCIONES


Manuel Cova:

Maltratan los derechos

El secretario general de la CTV aseguró que el país no debe sorprenderse con el tipo de sentencia aplicada a Carlos Ortega, presidente de la central obrera. Y añadió: “Están cobrándole a un luchador social el único delito de defender los derechos a los trabajadores”.


Cova agregó que el Gobierno “pretende perseguir a todo aquel que no comparte su punto de vista”. “Este Poder Judicial no acabará con la vida de la gente.


Los trabajadores tenemos que entender el tipo de gobierno y justicia que hay en Venezuela. Están maltratando el derecho de los ciudadanos”.


Alfredo Ramos:

Monstruosidad jurídica

El dirigente sindical manifestó solidaridad con Ortega y rechazó enérgicamente la sentencia. “La consideramos una monstruosidad jurídica, una barbaridad, porque hasta ahora el único delito de los que fuimos al paro fue ejercer un derecho: el derecho a huelga”.


Agregó que con la decisión “se está demostrando que el Poder Judicial está arrodillado”. Y añadió:

“Sabemos que lo que el Gobierno quiere es enviar un mensaje a los disidentes: el Gobierno intenta liquidar el derecho a huelga (...) a nosotros no nos va a arrodillar nadie”. Ramos informó que el comité ejecutivo de la CTV se reunirá hoy para tratar el asunto.


Súmate rechaza sentencia

La organización civil Súmate, por medio de un comunicado, rechazó la sentencia contra Carlos Ortega.


En el texto señalan que es “la más flagrante violación de los más elementales derechos universales que tienen los seres humanos”.


Consideran que el juicio demuestra la sumisión del Poder Judicial a los dictámenes del Poder Ejecutivo.


Asimismo, señalan que es la prueba más palpable de que en el país no hay división de poderes.


Convocaron a todos los venezolanos “de buena voluntad” a repudiar el hecho.


Nicolás Maduro:

Empezó el camino de la justicia Nicolás Maduro, presidente de la Asamblea Nacional, celebró la sentencia y aseveró que “empezó el camino de la justicia y lo importante es que la memoria del venezolano se mantenga viva”.


Manifestó que Ortega “se convirtió en un mercenario de los peores intereses de la antipatria”, por los presuntos daños que le hicieron al país con el paro petrolero de 2002.

 

 “Estoy en paz con la CTV, con mis compañeros del movimiento sindical, mi familia, la sociedad venezolana; no tengo nada qué temer” Carlos Ortega a la jueza Milagros Morales